miércoles, 30 de marzo de 2011

Unas Fallas bien intencionadas

Javier Sesma
Se jugaba mucho Simón Casas en el envite. Este invierno prometió imaginación en las combinaciones y adquirió el compromiso de traer toros de acuerdo con la categoría de la feria y de la plaza. Al final todo se quedó en eso: en buenas intenciones.
Nuevos tendidos en Valencia
Valencia inauguró nuevos tendidos, más cómodos y espaciosos, pero el público no apreció el esfuerzo y se quedó en su casita viendo la feria por la televisión de pago. Yo también. La Diputación Provincial ha decidido y ordenado la restructuración de las nayas superiores (en nuestra tierra: gradas y andanadas) para la próxima temporada y estudiar con mucho interés y cariño la colocación de la cubierta para evitar las bastardas intenciones del viento que, una vez más, este mes de marzo ha molestado y mucho.
La promesa de la empresa de mejorar las ganaderías, en relación con los años anteriores, se cumplió sólo en parte. Es verdad que se han anunciado hierros de más prestigio pero, en general, el juego de sus pupilos -incluso su trapío- no estuvo a la altura de sus famosas divisas. Cumplieron, en conjunto, las ganaderías de Fuente Ymbro y "Capea" -magnífico “Navajito” en manos de El Cid- y echaron toros notables, pero sueltos, las de Jandilla, Núñez del Cuvillo, Victoriano del Río y Alcurrucén, de las que se esperaba mucho más. A esta lista de honor podríamos sumar la presencia de los ejemplares de Adolfo Martín; pero sólo por su estampa. Algunos ejemplares se fueron de la feria con las orejas puestas y a otros se las arrancaron a mordiscos. Como siempre.
Manzanares hizo, la tarde del 17, lo mejor del serial cuajando magistralmente al 2º de Cuvillo, como cuajó hace dos pilares un toro de Salvador Domécq en La Misericordia. El gesto de matarlo recibiendo le costó la puerta grande, pero el resultado final no desmereció el intento. El Juli volvió a blandir su bastón de mando el día del cartel inaugural, ante un excelente Victoriano del Río al que había que someter y que luego lo falló con la espada. Perera y El Cid salieron a hombros la tarde de los "Capeas" pero con distinto merecimiento. Se justificaron con cierta nota: Castella, Tejela, El Fandi, Juan Bautista, Leandro y Alberto Aguilar y Tomás Sánchez con los “adolfos”. La oreja de Paquirri me supo a poco; el 4º Jandilla se mereció haber sorteado mejor. Importante el gesto de su hermano matando con la izquierda un toro de San Pelayo que se había partido el pitón derecho. Los rejoneadores y los novilleros pasaron con dignidad. Morante solo pudo intentarlo. Me sobró el sobrero de Barrera. Enrique Ponce tiene que elegir mejor cuando se anuncia en su casa y lo mejor no tiene por qué ser, necesariamente, lo más fácil y cómodo. No vale estar siempre dispuesto en la plaza, hay que estarlo también a la hora de firmar los contratos.
¿La feria estuvo bien?, pues no. ¿Estuvo mal?, pues tampoco. Faltó el toro-toro, enrazado y con el remate obligado para una plaza de primera. A la mayoría de las reses les faltó casta y fuerza. Y fue una lástima, porque muchas de ellas cayeron en manos de toreros que vinieron a dar el aldabonazo y luego se tuvieron que marchar en silencio. También faltó el calor del público que no pasó por taquilla como en otros años -¿la crisis?- . Y sobró viento, mucho viento.
En fin, otra vez será.

No hay comentarios:

Publicar un comentario