miércoles, 7 de diciembre de 2011

Como decíamos ayer...

El otro día ojeaba, por pasar el rato, un escrito sobre toros que me llamó la atención. Me gustaría que lo compartierais conmigo y lo analizarais detenidamente. El escrito decía, textualmente, lo siguiente:
"Hace infinidad de años, según todos sabemos, que nuestro espectáculo nacional viene siendo objeto de las mayores impugnaciones y censuras por parte de propios y extraños; pero en ningún instante de aquel largo periodo se levantó contra él una cruzada semejante a la que, con un furibundo bullicio, pretenden hoy nada menos que la supresión de la fiesta, que califican sin rodeos como impropia de una nación culta como baldón de los que la toleran.
Muy felizmente se explicarían tales recriminaciones sostenidas por extranjeros, cual siempre ha sucedido; mas lo que no se concibe es que haya un español que, preciándose de tal, sea capaz por esta causa de poner en ridículo a su patria y de presentar a la mayor parte de sus moradores, casi en estado de salvajismo, a la faz del mundo entero.
Decíamos que no se concibe y nos arrepentimos, puesto que está de moda entre los que se las dan de sabios, no aplicar dicho calificativo al que no ha dedicado un parrafillo a la barbarie de las corridas de toros, y a ello sin duda se debe el que sobre las mismas se escriban patibularios artículos, tan faltos de razones como sobrados de injurias. Tratemos de probarlo.
Sabido es, e innegable, que todos los pueblos antiguos y modernos han creado espectáculos que afectan a sus sentidos en mayor o menor escala, dados su carácter e inclinaciones; y bien puede asegurarse que uno de los menos dignos de apostrofarse es el de nuestras lides taurinas, que tan fielmente retratan al pueblo Ibero."
Este texto está sacado del libro "Manual de Tauromaquia" escrito por J. Sánchez Lozano... en 1882.
Como decíamos ayer...

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